Llegar al arenal de As Catedrais desde la capital gallega se convierte en una odisea en autobús ·· Los visitantes se quejan de las carencias del transporte público.
La playa más bella del mundo está en Galicia, o al menos eso es lo que piensan los lectores del diario británico The Guardian. Se trata de la de Rodas, en las islas Cíes, un arenal protegido y casi virgen al que solo puede llegarse en barco. Teniendo en cuenta este dato, es normal que cada año sean más los turistas, españoles y extranjeros, que llegan a Galicia con la intención de recorrer y conocer su costa. Lo que ya no parece tan lógico es que para hacerlo tengan que pasarse el día entero metidos en un autobús.
El caso de la playa de Rodas no es el único, pero sí de los más significativos. Para llegar a ella desde Santiago de Compostela hay que ir en tren o autobús hasta Vigo y luego en barco hasta las Illas Cíes. Y eso siempre y cuando estemos en temporada alta, porque este servicio solo está disponible entre junio y septiembre.
50 kilómetros por hora
Sandra Pérez es de Barcelona y está de vacaciones en Galicia. Su idea era quedarse unos días en Santiago y acercarse a la playa siempre y cuando el tiempo lo permitiese, pero en la oficina de turismo le han dicho que su idea es casi imposible.
“Me han recomendado la playa de As Catedrais, pero me dicen que para llegar allí primero tengo que ir hasta Lugo, luego a Ribadeo y después coger otro bus más”, se queja. Y no es para menos, porque recorrer los apenas 187 kilómetros que hay entre Santiago y el arenal de As Catedrais (Ribadeo) supone casi cuatro horas de autobús, más o menos el mismo tiempo que si viajamos en coche a una velocidad de 50 kilómetros por hora. O, como dice Sandra, el equivalente a ir y volver desde Barcelona en avión. A ella, como a muchos de los turistas que llegan cada verano a Galicia, le llama la atención que sea tan difícil moverse por la comunidad. Lo que ellos no saben es que los gallegos utilizan el coche particular en la mayoría de sus desplazamientos, incluso para los trayectos cortos, y eso provoca que para las empresas de transportes no resulte rentable ampliar sus servicios, ni siquiera durante el periodo estival.
“Lo que nos falta en Galicia es una cultura de transporte público”, apuntan desde Turgalicia. Y parece que las dos principales compañías de autobuses que unen la capital gallega con la costa, Castromil y Arriva, coinciden con la promotora turística. “Es cierto que en verano se produce un repunte de viajeros en ambos sentidos, pero no es suficiente para ampliar nuestras líneas”, aseguran fuentes de ambas compañías. El resultado es que para los miles de turistas que visitan Galicia cada año, pero también para muchos compostelanos que no disponen de un vehículo privado es prácticamente imposible disfrutar de algo tan simple como un día de playa.
Las limitaciones de los servicios de transportes hacen que las distancias se multipliquen, y que trayectos que en coche pueden cubrirse en poco más de una hora lleven dos e incluso tres horas en autobús.
Rito de las nueve olas
Otra de las playas más visitadas de Galicia es la de A Lanzada, situada en el concello pontevedrés de O Grove. En la estación de autobuses de Santiago aseguran que la única forma de llegar hasta allí sin un vehículo privado es cogiendo primero un autobús que nos lleve hasta O Grove o Sanxenxo. En el mejor de los casos llegaría a su destino sobre las 17.30 horas, casi con el tiempo justo para coger el último autobús de vuelta a Sanxenxo, que sale a las 19.00 horas, y le permite estar de regreso en la capital gallega alrededor de las 22.15 h. Un total, si sumamos ida y vuelta, de seis horas de autobús para solo una y media de playa. ¿Compensa? Seguramente no. En cualquier caso, olvídese de cumplir con la tradición porque no encontrará ningún tren, barco o autobús que le lleve hasta la playa de A Lanzada para saltar las nueve olas a las doce de la noche. Parece que este antiguo ritual de fertilidad está reservado para los que disponen de un vehículo privado.
Un gancho para los turistas
La promotora turística Turgalicia está llevando a cabo una campaña publicitaria que, con el slogan Ven, Siéntela, pretende convencer a los ciudadanos gallegos y del resto del Estado de que escojan Galicia como destino para sus vacaciones estivales. El eje de esta campaña es un anuncio de 30 segundos que ya se emite en la televisión autonómica gallega y en las cadenas con más audiencia en España. Turgalicia tiene previsto ampliar estas acciones promocionales a otros medios de comunicación a lo largo de este mes de julio .
Fuente/elcorreogallego.es
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